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| Articulo
enviado por Antonio Rojo.

Cebos y formas de pescar la dorada. |
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Secretos
para sacar las doradas en espigones con bloques cuadrados de hormigon
Cuando los espigones en los que pesquemos sean de bloques de hormigón
cuadrados y estemos pescando doradas o se nos dé una dorada, cuyo acceso
hasta el agua sea muy dificil, incluso con sacadera tendremos antes la
precaución de estudiar la disposicion de los bloques hasta ver dónde
hay uno que haya quedado dispuesto de tal manera que esté metido en el
agua en forma de rampa mas o menos inclinado, como los varaderos de los
barcos, pero obviamente tendrá más inclinacion, pues bien, una vez
localizado, tras haber sopesado la dorada que tengamos en la caña,y
cobrar con la suficiente fuerza para no permitirle enrocarse pero no
tanta como para que rompamos o se suelte, -eso lo dicta la experiencia
-,la acercaremos al bloque en cuestión, y con un tirón la acostaremos
sobre el mismo siendo necesario sólamente que la cola no esté en el
agua, en ese momento la dorada se quedará totalmente quieta, solamente
necesitamos mantener el hilo tenso lo suficiente para que nos se escurra
de nuevo al agua, con la ayuda de alguien o dejando la caña en el pincho
y ya podemos tranquilamente ir saltando de bloque en bloque con un buen
trapo o sacadera para hacernos con ella, es curioso como no se mueven
para nada, y además como estan a contraescama, si vale la palabrita, no
se escurren como parecería normal.
Las cañas han de ser fuertes, yo soy un enamorado de las de 5 metros
de tres tramos, aunque las tengo de 4,2 y carretes grandes, con mucho
hilo, por si ...y eso sí, un buen freno o embrague, que nos permita
estar seguros de que saldrá hilo antes de romper.
Como final diré que quien tenga la suerte de sacar una dorada debe
lanzar lo antes posible al mismo sitio, van por parejas cuando menos, y
podemos sacar la otra, he visto que esto ha ocurrido más de una vez,y no
es la única especie en que ocurre, pues si puedo algun día contaré cómo
los palometones vienen apareados dos y tres del mismo tamaño hasta el
mismo momento de su muerte.
Como curiosidad contar que en cierta ocasion, estando pescando doradas
fondeado en la bocana de un rio, todas las que enganchaba tiraban para
fuera, buscando más agua y defensa, pero cogí una que tiró para dentro,
de segura que estaba que se iría, luego, al rato ,dió la vuelta e
intentó nadar mar adentro, pero ya estaba cansada y la saque, era la
mayor de todas, aunque algo delgada. |
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Como todo en la vida se empieza por algo,y, situandonos en un mes de
agosto de hace muchos años, siendo jóven,tras visitar a un viejo amigo
que en ese momento se encontraba pescando en el Pantalán de San Felipe
de La Línea de la Concepción, aquél que tenía cuatro plataformas,mi
amigo a veces interrumpía la conversacion y me decía, espera Antonio
que tengo un pescado en esta caña y tras sacar el sargo correpondiente
seguíamos hablando y con ello me picó el gusanillo, que, por el placer
que me ha proporcionado la pesca, ahora que escribo estas letras pienso
que debería haberme " picado" aún antes, pero nunca es tarde si la dicha
es...
Bueno, al día siguiente visité la tienda de la señora Inés, de la
C/.Granada, amabilísima con todos nosotros,y subsiguiente compra, que
nunca se olvida, de caña maciza de fibra,carrete Sagarra (no segarra
como la mayoría dice debido a que entonces había una marca de zapatos
con dicho nombre que fabricaba una botas muy resistentes),harto conocida
en Málaga, hilo, anzuelos empatillados, y una cajita de gusanas de
sangre, allí llamados bichos; a continuacion visita al pantalán, sobre
la tercera plataforma, la que nadie quería pues todos los pescadores
estaban entre la primera y la segunda
por tener menos fondo de agua, caña lanzada como pude y me pongo hablar,
habiendo dejado la caña apoyada sobre la barandilla de hierro,poco
despues la caña corría arrastrada por un pescado que tras muchas ayudas
y una red de aro conseguimos sacar, no yo, claro, que estaba nervioso
con tamaña dorada, sino otro pescador cercano, y entonces me dije, me
voy, ya no pesco más hoy, voy corriendo a casa a enseñarla, pues tenía
casi dos kilos, y he aquí la moraleja de tanta historia, que espero que
nos sirva a todos los pescadores, cuando iba saliendo del pantalán con
la dorada cogida de la cola, los pescadores experimentados con los que
me cruzaba me preguntaban ¿Qué le pone Vd. de carnada?.
Comprendí que ellos creían que yo sabía pescar así que en resumen diré
lo que dicen en Puerto Real, y es que el pescado no conoce al pescador y
en otro sentido los americanos dicen que es el pescado el que atrapa al
pescador y tiene su razón pues a mí me enganchó aquella mi primera
dorada.
Tambien tendría que decir que el hombre, en justificación a su
naturaleza, siempre está tras el gran pez, o tras el gran "lo que sea"
y ésta búsqueda que nos anima una y otra vez, en nuestro caso, a ir a la
playa, al acantilado, al roquedo, al peligroso espigón,a embarcarnos en
un botecito pequeño, a marearnos, pasar frío, calor, sed, soledad, esté
lo lejos que esté, aunque se pase hambre o incomodidad, sueño,etc...,la
puso de manifiesto tan magistralmente Ernest Hemingway en su libro El
viejo y el mar (The old man and the Sea) que en el año 1954 le dieron el
Premio Nóbel de Literatura, especialmente por éste libro en el que se
narra la lucha del hombre y el pez, sólo eso, pero de una forma
bellísima, por lo que me permito humildemente aconsejar a todos los
pescadores que no lo hayan leido que lo hagan.
Desde entonces, y aunque el pescado no conoce al pescador, he ido
depurando mi forma de pescar a la reina de cabeza dorada y ojos
inteligentes, que demuestra muy mal génio cuando se siente pescada, más
que otros pescados, y voy a intentar exponerlo en este trabajo:
Indudablemente la lombriz de sangre o gusana como la primera, luego la
tita, la navaja, -llamada muergo en Cádiz, bastante distinta y de
caparazón negro-,el cangrejo ermitaño; la caracola en trozos,la
cañaílla, el gúsano o perlita el "caillo", dificil de obtener y que se
cogian en los fangos de Isla Verde de Algeciras, la gusana de canutillo,
-excesivamente blanda-,los camarones vivos, las galeras, el cangrejo
barrilete, el cangrejo verde o de palangre,y desde hace unos años,
coreano, americano, titas minis, cordel, rosca, etc...
Siempre que empiezo a pescar y tengo gusana, desde mediados de
septiembre, octubre y noviembre, en los mejores días de sol, cuando la
marea llena es desde las tres de la tarde hasta las seis,y como decía en
mi anterior artículo mejor cuando la marea llena es a las 3 de la tarde
o tres y media, entonces unas dos horas antes, tenemos el mayor número
de posibilidades de que nos entre una dorada, mar en calma y sin viento
apreciable,suele ocurrir que estando pescando con gusana, cuando
saquemos una caña y tengamos todavía la lombriz intacta es buena señal
así que la pasaremos totalmente del anzuelo por el hilo hacia arriba, -
ojo, mar en calma y sol en lo alto-,y,pondremos otro par de gusanas, sin
ser tacaños, que tambien pasaremos por el hilo y una cuarta y de las
mejores la pondremos que llegue al hilo y cubra el anzuelo, conseguimos
con esto una especie de " porra" gruesa y larga que el mar moverá en el
fondo como un gusano abandonado a su suerte pero fresco y que al estar
apretada disimula más el anzuelo dado que la dorada al moler o mascar ,
si nota el hierro escupe y no traga, de ahí esos tirones tan violentos
que muchas veces terminan en nada y por eso la importancia de que el
anzuelo que usemos sea bizco y reforzado,no muy grande, siendo de la
marca León de Oro los que yo uso, que ahora son difíciles de encontrar,
salvo en una de las mejores tiendas de pesca que conzco que está en
Santander, donde los hay de todos los numeros,bronceados para este caso
y estañados y digo todo esto porque la dorada tiene una especie de
barbilla-labio blanquecino en el cual cuando el anzuelo sale de la boca
que ha cerrado, sale plano, y al ser bizco, es decir con una torsión
entre la patilla y la punta, se le suele clavar en el labio inferior que
por otro lado es durísimo, si nó lo suficiente para sacar una dorada en
peso en un espigón o muro, sí para sacarla en una playa y luego cuando
lo vemos nos asombramos de que no se le haya partido y se nos haya ido
ni roto a los tirones que ha dado ,y, hecho esto que digo, si hay una
dorada en el mar, suele ser para nosotros, siempre que coma, pero que
dificilmente vendrá tragada, sólo a derecha o izquierda de su boca hay
posibilidades de que un anzuelo se le clave, nunca en el paladar
inferior ni superior.
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Pesca con
muergo o navajas |
Esta pesca es en lo concerniente a la carnada algo más barata y
tranquila, si tenemos muergo entero estamos más seguros de tener carnada
en las cañas, si bien los sargos grandes los rompen facilmente, aunque
con bocados más pequeños, pero un sargo no está mal mientras nos entra
una dorada y el sistema es el siguiente:
Con anterioridad habremos empatillado tres anzuelos en un mismo hilo y
en un espacio de 6 a 8 centímetros, es fácil de hacer, el último de los
tres es el último que empatillamos, luego cortamos el hilo sobrante por
debajo de ese anzuelo, la otra punta, la que va al plomo tendrá algo más
de un metro de largo, todos en línea, luego al muergo, con la punta de
la navaja le saparamos el músculo que le permite cerrarse y que está
unido a una de las dos valvas o cáscaras, corremos la punta de la navaja
por el filo hasta la otra punta y hacemos lo mismo que antes, así
podemos separar un poco la cáscara, -ojo sólo una cara -,para ponerle
los anzuelos junto a la carne por dentro y el tercer y último anzuelo lo
ponemos al final con la punta hacia fuera, de tal forma que el lance se
va a realizar con dicho anzuelo, no con los otros que por descontado no
hay que clavarlos en la carne del muego para que éste pueda moverse y
salir un poco, luego cerramos la cáscara y la sujetamos con gomillas
superelasticas y transparentes que nos habremos fabricado cortando en
rodajitas los dedos de un guante de látex de los que usan las enfermeras
y el personal clínico,que podremos mantener largo tiempo en una cajita
hermética con polvos de talco, pondremos dos gomillas, una arriba del
todo y otra en su mitad, sin presionar mucho para no romper la cáscara,
y hecho esto, a esperar.
La dorada suele destrozarlo al primer cabezazo, es fácil imaginar con
qué saña morderá el frequísimo muergo que se ha encontrado en la arena,
y sobre todo por el centro para partirlo mejor, pero esta vez se
encontrará con que por donde quiera que coma habrá un anzuelo
esperandola, cuyo hierro se disimula entre las cáscaras y tras mascar y
mascar es posible que se enganche en alguno, incluso se pueden poner
cuatro si la navaja es muy larga, y dado que el muergo está con cáscara,
hasta que no llegue un pescado capaz de hacer lo que digo, tendremos
carnada en el mar, y por ende más opciones.
Otra opcion es pescar a muergo pelado, sujeto con licra, pero para eso
tenemos que estar seguros de que no hay pequeños y además, el lance no
puede ser tan vigoroso por mucho que lo atemos, en tal caso lo prefiero
para la pesca de la herrera, que practicamente lo succiona, aunque tiene
los "besos" muy blandos.
Es la segunda de mis preferidas, por cuanto asegura un mayor tiempo de
la carnada en el agua con lo cual, en el supuesto de que pesque uno con
más de dos cañas,tiene más descanso a lo largo del día.
La tita la ensarto , cuando su tamaño es como máximo como el dedo
corazon, es decir unos 10 centímetros, con una aguja hueca, con hilo
Premier del 35 y si no lo encuentro, otro hilo que sea marron o color
arena y en su defecto, blanco, nunca bajo para la dorada del 35 en los
bajos dado que es un hilo que se tiene tieso por su diámetro , con eso
quiero decir que aunque pasa justo por el interior de las agujas la
verdad es que tiene cuerpo para pasar así que los anzuelos los tengo
empatillados sin lazada final, que hago cuando ensarto la tita y
aprovecharlo por lo menos cinco veces, con una buena longitud en el
bajo, nunca menos de un metro para que engañe más y además ese diámetro
responde sobradamente aunque en el carrete tengamos un 25 o aún menos.En
materia de hilos y diámetros para este tipo de pesca hasta los 25 kilos,
-ahora hablo de palometones y corvinas-,el óptimo sería un 38-40 en el
carrete, que permite lanzar sin puente hasta 150 gramos y sin problemas
y en el bajo el 35.
Las titas tienen el mismo problema que los muergos cuando la dorada
come, muchas veces depende de lo estirada que esté la tita en el fondo
en ese momento, dado que pueden llegar hasta el doble de su longitud
cuando reptan para enterrarse lo cual no pueden hacer dado el hilo que
las atraviesa y el anzuelo que llevan al final, por ello muchas veces
notamos el tiron y luego nada, la tita comida por el centro y mas o
menos partida, ante ello lo que hago es que sobre la mitad del cuerpo
pincho con mucho cuidado otra vez con la aguja y le meto el hilo de otro
anzuelo independiente, cuya patilla tambien introduzco en su cuerpo
sacando el hilo por el mismo lugar o punta por donde he sacado el otro,
que va directamente al emerillón, en lazada independiente del anterior
pero con la particularidad de que este hilo es más largo que el del
primer anzuelo, para que al lanzar no llegue a tensarse, sólo el
primero, pues de lo contrario rajaría la tita totalmente.
Enumerar la pesca con los demás cebos me parece imnecesario, salvo el
cangrejo que lo sujeto con gomilla y clavado en la última pata, llevando
el anzuelo debajo de la barriga y el cangrejo ermitaño que lleva una
lazada con el mismo hilo del anzuelo doble gaza, para que soporte el
lance y al que le quito la pinzas grandes para mayor distancia.

Antonio Rojo Morales
Contacta
con Antonio:
antoniorojomorales@hotmail.com
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